Los aceites y las esencias aumentan en gran medida la fragancia de tu incienso. También ayudarán a eliminar la mayoría de las recetas incombustibles, ya que puedes reemplazar estas hierbas de baja combustibilidad por sus correspondientes perfumes y una base fácilmente combustible.
Si sustituyes una hierba por su perfume, la receta seguirá siendo la misma. La materia aromática se reemplaza por una base. Por ejemplo, si sustituyes 1/2 cucharada de hierba por perfume, deberás añadir 1/2 cucharada de base.
La mayoría de las hierbas se venden también en forma líquida, de las cuales existen cuatro tipos básicos: aceite esencial (algunas veces llamado esencia), extracto, tintura y perfume artificial. El mejor es el aceite esencial. El aroma de una hierba puede ser acentuado considerablemente añadiendo unas pocas gotas de su perfume líquido.
A la hora de comprar perfumes, vale la pena comparar precios y calidad. Algunos comerciantes venden esencias puras, mientras que otros ofrecen esencias rebajadas o incluso reproducidas artificialmente. Si no estás seguro de los productos de un determinado comerciante, pregunta a las personas que hayan comprado anteriormente en su establecimiento.
