Con excepción del incienso a granel, todas las restantes formas de incienso precisan cuatro ingredientes básicos: una sustancia aromática, una base o producto químico que ayude a mantener encendido el incienso, un agente aglutinante para mantener unidos los ingredientes y un líquido para convertir al agente aglutinante en goma.
La sustancia aromática
La sustancia aromática puede ser cualquier hierba, especia o esencia que al quemarse emane un aroma agradable o provoque un efecto deseado. Casi cualquier tipo de sustancia imaginable puede ser usada (y seguramente lo ha sido) como sustancia aromática. Próximamente publicaré una lista de las sustancias más usuales, con instrucciones para la recolección, secado y almacenamiento de las hierbas.
La base
Una vez que hayas escogido la fragancia que quieras usar, deberás elegir una base. La base es una sustancia que se quema fácilmente y despide un aroma agradable (o al menos no emite ningún aroma). Es necesario utilizar una base porque la mayoría de las plantas se queman con dificultad. La base también ayuda a eliminar lo amargo de la hierba, o hace que su fragancia sea más ligera.
La sustancia aromática
La sustancia aromática puede ser cualquier hierba, especia o esencia que al quemarse emane un aroma agradable o provoque un efecto deseado. Casi cualquier tipo de sustancia imaginable puede ser usada (y seguramente lo ha sido) como sustancia aromática. Próximamente publicaré una lista de las sustancias más usuales, con instrucciones para la recolección, secado y almacenamiento de las hierbas.
La base
Una vez que hayas escogido la fragancia que quieras usar, deberás elegir una base. La base es una sustancia que se quema fácilmente y despide un aroma agradable (o al menos no emite ningún aroma). Es necesario utilizar una base porque la mayoría de las plantas se queman con dificultad. La base también ayuda a eliminar lo amargo de la hierba, o hace que su fragancia sea más ligera.
Cuando se queman solas muchas hierbas son demasiado fuertes, acres, amargas o dominantes. Una buena base corregirá normalmente estos defectos, conservando el aroma básico de la hierba. Las bases más conocidas y fáciles de obtener son el polvo de madera, el sándalo, el sándalo rojo, la cuasia, el vetiver, el sauce, las agujas de los árboles de hoja perenne y el talco.
El polvo de madera es simplemente madera pulverizada muy finamente. Puedes comprarla o fabricarla tú mismo. Cualquier taller de carpintería se sentirá más que contento si te llevas todo el serrín que puedas.
Para hacer polvo de madera, debes poner una taza de serrín seco en una batidora. Ponla a funcionar y mantenla a baja velocidad durante dos minutos. Al terminar, tamiza el serrín y guarda el polvo fino que hayas obtenido en un recipiente hermético. Nunca pongas astillas o viruta de madera en la batidora, pues podría dañar las cuchillas o quemar el motor.
