Todos vamos a sufrir mas tarde o mas temprano, males o dolores de espalda. El estrés, los pensamientos, las emociones, la ansiedad... o con la edad avanzada la artrosis, falta de calcio, solidificación de la columna... a los dolores de espalda no nos escapamos nadie. Y ¿porque?
El esqueleto humano consta de más de 200 huesos articulados entre sí y estos a su vez, están conectados a 650 músculos que lo están a los nervios, las fascias o finas capas que envuelven a un grupo de músculos y las vísceras a las que protegen, entre otros elementos.
La espalda puede considerarse como el pórtico a toda la persona: cuerpo, mente y psique.
Los principales nervios del cuerpo se ramifican desde cada lado de la columna vertebral y abastecen a todos los órganos internos: al relajarlos se reducirá la tensión de los músculos de la espalda y los niveles de estrés en mente y cuerpo. Con ello se consigue mejorar la salud y obtener una sensación de bienestar.
Para realizar un masaje de espalda, sigue las pautas que te doy a continuación y obtendrás el resultado beneficioso deseado:
Para realizar un masaje de espalda, sigue las pautas que te doy a continuación y obtendrás el resultado beneficioso deseado:
Coloca a tu compañero boca abajo, la cabeza a un lado, los brazos relajados a los lados o ligeramente doblados con las manos al nivel de los hombros. Algunas personas se sienten más cómodas con una toalla enrollada o un cojín debajo del pecho y los tobillos.
Arrodíllate a un lado de tu compañero (o permanece de pie si utilizas una mesa de masaje). Antes de ponerte aceite en las manos, colócale con mucha suavidad una mano en la coronilla y otra en la base de la columna vertebral. Mantenlas así durante medio minuto; a continuación colócalas en los pies. Mantén un pie en cada mano con bastante firmeza (¡algunas personas tienen cosquillas en los pies!) con las palmas contra las plantas de los pies. Esto se denomina conectar. Resulta muy tranquilizador para la persona y al mismo tiempo le permite acostumbrarse a su tacto. Además tiene un efecto muy calmante.
- Vierte un poco de aceite en un pequeño plato, no lo viertas directamente sobre el cuerpo de tu compañero, pues podría ser una sensación desagradable. Ponte aceite en las manos, a continuación frótalas una contra la otra para calentar el aceite.
- Vierte un poco de aceite en un pequeño plato, no lo viertas directamente sobre el cuerpo de tu compañero, pues podría ser una sensación desagradable. Ponte aceite en las manos, a continuación frótalas una contra la otra para calentar el aceite.
