Ser consciente de los chakras no es una tarea difícil, pero se requiere un mínimo desarrollo de la sensibilidad y alguna experiencia en materia de visualización para hacerlo con la debida solvencia.
En principio, puede ser muy útil incluso potenciar estas dos acciones mencionadas adiestrándose en la localización de los siete centros fundamentales: dado que sabemos dónde se encuentran, es sencillo reconocer qué tipo de sensaciones se producen cuando acercamos o retiramos la mano.
Los chakras sanos irradian energía, que podemos sentir. En cambio, si se trata de un chakra que necesita energizarse, debe detectarse cómo un pequeño flujo energía surge de tu mano hacia el chakra en cuestión.
Es asimismo recomendable que se experimente alternativamente con ambas manos para averiguar cuál es la más sensible y, por lo tanto, la más indicada para realizar cualquier ejercicio sensorial. También hay que tener en cuenta que las prácticas deben realizarse en pareja.
Sentir los chakras para localizarlos
• Tu pareja debería sentarse cómodamente en una silla, con la planta de los pies planas sobre el suelo, las manos sobre los muslos y los codos relajados.



