Seguramente alguna vez has oído la frase "puedo oler la tormenta que se avecina", lo que quiere decir que se aproximan momentos difíciles, discusiones, dificultades... o sea, tiempos revueltos, pero ¿sabes que esta frase sobre el tiempo también tiene un significado literal?
Es cierto, hay algunas clases de tiempo o fenómenos meteorológicos, que realmente producen un olor único y no estamos hablando sólo el olor de las flores en primavera... Basándonos en experiencias personales y otras documentadas, vamos a tratar de algunos de los aromas que nos proporcionan estos fenómenos y además, la razón científica que se encuentra detrás de ellos.
Cuando la lluvia y las tormentas caen sobre la tierra seca
La lluvia es uno de los sonidos más relajantes de la naturaleza, pero también nos trae uno de los olores naturales más agradables que todos reconocemos y apreciamos.
Descrito como un olor "terroso", "a tierra mojada" es el aroma que surge cuando las gotas de lluvia caen sobre el suelo seco, este aroma se llama "petricor" y contrariamente a la creencia, no es el agua de lluvia lo que estás oliendo, ni propiamente la tierra mojada aunque si que es lo que contiene esa tierra mojada o incluso el pavimento mojado.
Durante los períodos de sequía, ciertas plantas segregan aceites que se unen al suelo, rocas y superficies de pavimento. Cuando llueve, el agua que cae perturba estas moléculas y los aceites se liberan en el aire junto con otro habitante del suelo, una sustancia natural llamada geosmina que es producida por bacterias similares a hongos.
El aroma a petricor será más o menos fuerte dependiendo de varias cosas, incluyendo cuánto tiempo ha pasado desde la última lluvia y la intensidad de esta. Cuanto más tiempo se acumule la geosmina y los aceites vegetales durante períodos de tiempo seco, más fuerte será el olor.
