Cuando las energías del sistema etéreo se desplazan a través de los chakras, envuelven el espectro visible de los siete colores.
Debería recordarse que los colores se producen en un nivel etéreo y tienden a ser mucho más vibrantes que los que se perciben con la visión normal. Este movimiento de energía también simboliza nuestro propio viaje a través de las experiencias de cada chakra, de cada nivel de conciencia, en el contexto de nuestra existencia.
Cuando se abordan las cuestiones con que nos encontramos en los centros se está verdaderamente realizando un viaje por la luz a través del arco iris humano.
El siguiente ejercicio está pensado para echar un vistazo al arco iris interior. Los colores reales que vemos, su cualidad y cantidad, tendrán mucho que revelar acerca del equilibrio entre el sistema de energía y el modo en que esto puede relacionarse con el estado de salud actual que se disfruta o padece. Este ejercicio puede realizarse en forma individual.

