jueves, 13 de julio de 2017

LAS FLORES DE BACH TE AYUDAN A SUPERAR ADICCIONES


Los Remedios Florales de Bach son unos preparados a base de flores silvestres, no venenosas que pueden tener una acción benigna, no producen adicción y pueden tomarlos personas de todas las edades.
 
Además de ayudarnos a transmutar las emociones negativas como la cólera, el miedo y el odio en optimismo y alegría, pueden utilizarse para la protección psíquica; y el efecto puede ser inmediato.
 
Este sistema de curación fue descubierto por Edward Bach, un médico que ejerció durante más de 20 años en Londres como especialista, bacteriólogo y homeópata. El difunto doctor Bach renunció a su lucrativa consulta en 1930, para buscar energías en el mundo de las plantas que restauraran la vitalidad a los enfermos y afligidos.
 
Bach desarrolló una gran sensibilidad. Si ponía su mano sobre una planta en flor, podía sentir en él mismo las propiedades curativas de esa flor. De este modo, encontró 38 flores que cubrían todos los estados de ánimo conocidos.
 
El método usual para tomar los remedios de Bach es poner unas cuantas gotas en una taza de agua de manantial de la cual se tomarán sorbitos de vez en cuando.
 
Los Remedios Florales de Bach pueden comprarse en muchas de las farmacias que venden productos homeopáticos o bien pueden encargarse al Bach Centre en Oxfordshire, en Inglaterra.

Esencia florales para tratar adicciones:
 
A veces sin darte cuenta hay una serie de acciones que realizas de una manera constante, inconsciente y rutinaria pero que llega a crearte una dependencia. Esta dependencia termina convirtiéndose en una adicción, es decir, no puedes dejar de hacerlo, y es cuando si lo aceptas, debes plantearte cambiar tus hábitos para que no te esclavicen.
 

UNA AYUDA PARA DEJAR DE FUMAR


Dejar el tabaco es una empresa ardua, que requiere la movilización de todos los recursos del fumador. No hay un método infalible para lograrlo, pero en la actualidad el «nicotinómano» dispone de una serie de eficaces ayudas, como la acupuntura o las técnicas de sugestión.

El gran humorista estadounidense Mark Twain, fumador empedernido, solía decir: "Dejar de fumar es facilísimo: yo lo hago varias veces al mes." Este chiste expresa con una divertida paradoja lo que todo fumador sabe muy bien: dejar de fumar es difícil, y quien desee conseguirlo tendrá que empezar por asumir que se enfrenta a una empresa ardua.

No está de más recalcarlo, ya que muchos se engañan a este respecto. Es frecuente que un fumador diga: "En cuanto me lo proponga, puedo dejar de fumar; ahora no lo hago porque no es el momento oportuno, pero en cualquier momento lo dejaré"; y, claro, ese "cualquier momento" se pospone indefinidamente ya que esa presunta facilidad para dejar el tabaco jamás se manifiesta.

¿Por qué se fuma?


Conviene tener bien claras las distintas razones por las cuales se fuma, ya que todas y cada una de ellas contribuyen en mayor o menor medida al mantenimiento del hábito. Estas razones pueden ser muchas y muy variadas, pero, básicamente, cabe reducirlas a seis fundamentales:

- El estímulo:
 
Debido al efecto excitante de la nicotina, el fumador siente que el tabaco le reanima, le despierta y le permite mantener un nivel de actividad más alto.
 
- El placer:
 
Es indudable que el acto de fumar resulta placentero (aunque no siempre ni en la misma medida) para el fumador, tanto por el aroma y sabor del tabaco como por la sensación de bienestar debida a la adicción a la nicotina. 
 
- La manipulación:
 
El hecho mismo de tener algo en las manos y llevárselo a la boca ayuda a muchas personas a sentirse menos cohibidas en determinadas situaciones o a ocultar su nerviosismo.
 
- El apoyo:
 
El rito de fumar constituye una referencia concreta y tangible que ayuda a algunas personas a afrontar situaciones de desazón o angustia.
 
- El hábito:
 
El gesto de sacar y encender un cigarrillo se convierte a menudo en algo automático, que puede llevarse a cabo incluso sin sentir el deseo expreso de fumar, por mera rutina.
 
- La adicción:
 
No hay que olvidar, por último, que la nicotina es un alcaloide que crea adicción física; ésta es la razón fundamental de que a un fumador empedernido le cueste tanto dejar el tabaco, va que, en última instancia, es en cierta forma un drogadicto.

Los psicólogos señalan, además, que en todas estas razones subyace una necesidad oral (de llevarse algo a la boca y chuparlo) inconsciente, ligada al estadio infantil del individuo.


ENFERMEDADES A LAS QUE CONTRIBUYE EL TABACO

- Inflamación e irritación de las vías respiratorias de tejido precanceroso en bronquios y pulmones que puede llevar a broncopulmonar. Bronquitis crónica. Enfisema pulmonar.


MEDITACIÓN PENSATIVA: MEDITACIÓN DE LA PALOMA


Este tipo de meditación del que vamos a hablar ahora se conoce por el nombre de Meditación Pensativa.
 
Muchos expertos en este campo, creen que esta forma activa de meditación es más adecuada para la mente occidental.
 
Muchos enfoques orientales son pasivos en cuanto que tienen como objetivo vaciar la mente, o ayudarnos a alcanzar el estado en que nos convertimos en observadores de nuestros pensamientos, como si de algún modo estuviésemos separados de ellos. La meditación pensativa, en cambio, implica pensar sobre un determinado tema, pensamiento o palabra. Es en realidad la forma más simple de meditación y se adapta mejor a los principiantes.
 
La meditación debería realizarse durante quince a veinte minutos diarios, preferiblemente a primera hora de la mañana. Sin embargo, con tan sólo dos o tres sesiones semanales se conseguirá reducir el estrés, mejorar la concentración, y estimular la creatividad y la inspiración.

La paloma
 
1. Siéntate cómodamente en una habitación tranquila o en un jardín, si lo prefieres. Si estás acostumbrado, puedes adoptar la posición con las piernas cruzadas, de otro modo siéntate en una silla de respaldo recto con los pies apoyados firmemente en el suelo y las manos descansando sueltas, en tu regazo.

2. Cierra los ojos. Vacía tus pulmones y respira profundamente por la nariz. No fuerces, simplemente se consciente de tu respiración mientras entra y sale.
 
3. Concéntrate en tus pies; relájalos, concéntrate en la relajación de tus pies. A continuación pasa a cada parte de tu cuerpo, relajándolas una por una: pantorrillas, rodillas, muslos, caderas, abdomen y pecho; manos, brazos, hombros, cuello, cara, ojos y frente, incluso la lengua y el cuero cabelludo.
 
4. Imagina que estás dentro de una esfera de luz: tu aura.

LA HIGIENE DIARIA


No es una mera norma social o un medio para resultar más agradable a la vista y al olfato: junto con la dieta equilibrada y el ejercicio físico, la higiene diaria completa el trípode sobre el que se asientan la salud y el bienestar.

Se suele hablar de la higiene básicamente como norma social y como forma de resultar más gratos y atractivos para los demás. Sin subvalorar en absoluto estos importantes argumentos, no hay que olvidar que la higiene es también (y principalmente) una rama fundamental de la medicina, algo directamente relacionado con la salud y el bienestar.
 
En los últimos años, la medicina ha venido dando cada vez más importancia a la medicina preventiva, y ésta, a su vez, se ha ido centrando de manera preferente en la dietética y la higiene.

Mantenerse "en forma" supone convertir en hábitos cotidianos una serie de normas dietéticas, ejercicios físicos y prácticas higiénicas. La piel, las mucosas, los cabellos, los dientes y las uñas sufren permanentemente cambios y se contaminan (por nuestra actividad, por el medio ambiente, por la comida, etc.), lo que puede debilitar nuestras defensas naturales y facilitar la proliferación de gérmenes nocivos. Esta es la razón médica de la higiene diaria, requisito indispensable para mantener o recuperar una buena salud.

Nuestra piel es como una envoltura externa que recibe continuamente todo tipo de estímulos y pequeñas agresiones, nos protege y conserva la temperatura corporal, impidiendo la penetración de elementos extraños.

COMO ALIVIAR TENSIONES, EMOCIONES Y DOLORES CON UN CEPILLADO DEL CUERPO Y DEL AURA

 
Si tu compañero padece un dolor en los músculos y las articulaciones, que el masaje puede no haber calmado por completo, intenta utilizar la siguiente técnica que puede aliviar el dolor y equilibrar las emociones de forma increíble.
 
- Mueve la mano como si se tratase de un plumero por encima del lugar doloroso.
 
- Los dedos deben estar separados, las manos muy relajadas; con la punta de los dedos cepilla ligeramente varias veces la zona.
 
- A continuación sigue cepillando todo el cuerpo desde la cabeza hacia los dedos de los pies.
 
- Al llegar a los dedos del pie, vuelve a colocar las manos en la cabeza repite el movimiento descendente.
 
- Repítelo unas doce veces, con movimientos rítmicos y fluidos.
 
- A continuación levanta las manos varios centímetros por encima del cuerpo de tu compañero y sigue con los mismos movimientos de cepillado, aunque esta vez estarás trabajando con el cuerpo etérico.
 
- Para terminar el masaje, sujeta los pies durante unos 30 segundos, a continuación las rodillas, las manos, y finalmente la cabeza y el abdomen.
 
- Coloca una mano en la frente de tu compañero, la otra ligeramente sobre el abdomen. Ello hará que tu compañero «conecte con la tierra», o vuelva a colocarlo en contacto con su cuerpo físico.
 
Es posible utilizar esta técnica al principio y al final de cada masaje si se desea y si te parece adecuado. Sin embargo, si pretende trabajar a este nivel «sutil» durante todo el tiempo, puede ser conveniente aprender una o dos técnicas de «protección psíquica» que he descrito en un post anterior.
 
Es sorprendente lo fácil que resulta absorber la tensión física y las emociones negativas de otros, si se es sensible. Por consiguiente, deberás aprender cómo sacudir rápidamente los sentimientos desagradables, pues de otro modo agotarás su propia energía.
 

EL CONTROL ÁURICO O LA PROTECCIÓN PSÍQUICA


Antes de emprender un desarrollo mental/espiritual que incluye la meditación, es esencial comprender la función del aura y poder controlar y reforzar tu propia aura.
 
Se trata de una disciplina excelente, pues un aura fuerte te protegerá contra «influencias» de todas clases: cualquier cosa desde los gérmenes al estrés. Un aura sana actúa como un filtro, dejando pasar sólo lo que es beneficioso para nosotros; esto es lo que debería conseguir en una persona bien equilibrada.
 
Sin embargo, en un mundo de mucho estrés y tensión, el aura puede debilitarse, dejando pasar las influencias no armoniosas. Ello causa tensiones mentales y físicas que pueden tener como resultado la enfermedad.
 
Para comprender cómo controlar tu aura, en primer lugar debe darse cuenta de que es en gran medida una emanación de pensamientos, y como tal, puede ser fácilmente controlada por el pensamiento.
 
- Cierra tus ojos e imagina que está dentro de una esfera de luz blanca que también penetra en tu cuerpo.
 
- Siente que estás protegido dentro de esta esfera de luz (como la yema dentro del huevo) y que la energía a tu alrededor está intacta, especialmente sobre su cabeza.
 
- Algunas personas prefieren pensar en una luz azul o dorada; otras pueden no pensar en un color, sino simplemente sentir que están dentro de una esfera.
 
- Con la práctica, esta visualización (o sentimiento) de tu espacio áurico se convertirá en un proceso automático. Puede llevarse a cabo a cualquier hora, siempre que se necesite, por ejemplo, cuando estás cerca de una persona con un resfriado o gripe; cuando estás experimentando cualquier forma de temor; cuando otros se abandonan a las emociones negativas; en los ambientes ruidosos; a primera hora de la mañana y antes de acostarte; después de meditar o de darte un masaje de aromaterapia intuitivo. Pero, aunque es necesario ser sensible a las necesidades de los demás, y aunque ello implica coger un poco de su dolor en ese momento, no es bueno permitir que estos sentimientos negativos persistan. Si retenemos el sufrimiento de las personas más cercanas a nosotros, es posible que no seamos lo suficientemente fuertes como para ofrecerles una ayuda real apartándolos de lo que les afecta.

LUZ, AIRE FRESCO Y AUTOMASAJE PARA OBTENER VITALIDAD EXTRA


LA LUZ

La luz natural es tan nutritiva como los alimentos y el agua. Es absorbida por nuestro cuerpo y utilizada en muchos procesos metabólicos. La luz afecta al cuerpo de dos maneras:


- Directamente (a través del bronceado y la formación de vitamina D del ergosterol)

- Indirectamente a través de los fotorreceptores en nuestros ojos. Los fotorreceptores forman parte de una red nerviosa que va directamente al cerebro.

El tipo y la calidad de luz puede afectar a nuestro equilibrio hormonal y a la química de nuestro cuerpo como un todo, influyendo en nuestros niveles de energía y el modo en que nos sentimos.

Los problemas más comunes asociados con la falta de luz (experimentados por las personas que trabajan dentro de edificios), son el letargo, los dolores de cabeza, la irritabilidad, la falta de concentración y un estado mental que varía según la estación del año, conocido como «depresión de invierno».

Según los yoguis, los rayos matutinos contienen grandes cantidades de prana (fuerza vital) y son los más beneficiosos para la salud. En cualquier caso, las ondas más largas de luz ultravioleta antes del mediodía (y también después de las cuatro de la tarde) son las que menos posibilidades tienen de ocasionar quemaduras. Por tanto, si disfrutas tomando el sol, para su piel sería mejor que lo hicieras a primera hora de la mañana, durante unas horas, o por la tarde. Sin embargo, recuerda que un poco de la poderosa energía del sol es bueno, pero demasiado puede provocar un envejecimiento prematuro o incluso el cáncer.

EL AIRE FRESCO


El aire es tan vital que es imposible sobrevivir durante unos cuantos minutos sin él. Todos sabemos lo esencial que es el oxígeno para los pulmones y para todo el organismo, pero pocos de nosotros recordamos que la piel también necesita aire, como un estímulo para su funcionamiento normal. Por esta razón, se la ha llamado «el tercer pulmón».
 

miércoles, 12 de julio de 2017

PELIGRO: LOS TOXICOS DE NUESTROS DIAS


El tabaco, el alcohol, las drogas, el abuso de fármacos, el café y otros excitantes, la contaminación, los aditivos alimentarios... Todo ello somete al hombre de hoy a una constante "invasión de tóxicos" que constituye uno de los mayores enemigos de la salud y el bienestar.

Uno de los más altos precios que el hombre ha pagado (está pagando) a cambio del progreso es la creciente acumulación de elementos tóxicos en su entorno vital.
 
Por una parte, está el deterioro del medio ambiente, tantas veces denunciado por los movimientos ecologistas en los últimos años. Los residuos que nuestra sociedad industrial vierte en la naturaleza vuelven a nosotros en forma de toxinas que respiramos e ingerimos con los alimentos.
 
Por otra parte, el carácter eminentemente comercial de nuestra sociedad lleva a fomentar el consumo de esas mercancías primordiales que son los alimentos y a obtener de ellos el máximo beneficio, sin demasiados escrúpulos por lo que respecta a la salud del consumidor. Una legión de edulcorantes, conservantes, etc., "sobrecontaminan" hoy muchos alimentos, como si no fuera suficiente con la contaminación "accidental" debida al deterioro del medio ambiente. En parte ese mismo consumismo, y en parte la tensión característica de la vida actual, motivan también el paradójico fenómeno de la ingestión deliberada de toxinas:
 
Millones de personas en todo el mundo fuman y beben no a pesar de los efectos intoxicantes del tabaco y el alcohol, sino precisamente por los estímulos o sensaciones que reciben al intoxicarse. Contra los dos primeros frentes del ejército de las toxinas (contaminación y manipulación industrial de los alimentos) podemos hacer bastante.
 
Contra el tercero (autointoxicación deliberada), podemos hacerlo absolutamente todo. Todo depende de uno mismo, y tal vez por eso la batalla sea más difícil.
 
El consumo de sustancias de acción euforizante, tranquilizante o que produzcan cualquier otra alteración en el estado de ánimo, es tan antiguo como la humanidad. El hombre ha fermentado todo tipo de vegetales para obtener bebidas alcohólicas.
 
- Los romanos comían semillas de amapola (de una de cuyas variedades se obtiene el opio) mezcladas con miel.
 
- El café y el tabaco empezaron a difundirse en el siglo XVI hasta invadir el mundo entero.
 
El consumo de estos productos ha experimentado un enorme incremento en las últimas décadas, debido a las mayores posibilidades de difusión, al aumento de la tensión psíquica en los núcleos urbanos y al exacerbado fomento del consumo por parte de una publicidad sin escrúpulos. Algunos de ellos, de una acción nociva muy evidente, crean dependencia y pueden producir, a medio o largo plazo, daños irreparables en el organismo.
 
Gracias a las diversas campañas de antitabaquismo que se han llevado a cabo en diversos países y a la gran difusión de la información sobre el tema, es un hecho de todos conocido que el tabaco es la base de enfermedades tan graves como el cáncer broncopulmonar, el cáncer de lengua y de garganta, el enfisema pulmonar y, sobre todo, diversos trastornos cardiovasculares. Como dice G. Faivre en su obra Tabaco y afecciones cardiovasculares, "la muerte súbita por accidente cardíaco es cuatro veces más frecuente entre los fumadores que entre los no fumadores".
 

ÁRNICA, EL REMEDIO PARA DOLORES, GOLPES Y CONTUSIONES


Arnica montana L.
 
Familia: Asteráceas.
 
Sinonimia castellana: Tabaco de montaña (porque los pastores fumaban sus hojas), estornudadera, tabaco borde, flor de tabaco, estabaco, quinina de los pobres, talpica, hierba de las caídas, matagolpes, etc. Catalán: árnica, tabac de muntanya, talpa, talpica, tabac de pastor, alop, esternudera, etc. Gallego: Quina-dos-pobres, arnica, panaceia-das-quedas, tanchagem-dos-Alpes, tabaco-dos-Vosgos, etc.

Descripción:
 
Hierba vivaz, tubulíflora, originaria del Hemisferio Norte, con localización preferente en las zonas montañosas.
 
Aunque el nombre de árnica tiene un origen bastante oscuro, se cree que puede ser una deformación de la palabra griega ptármica (hacer estornudar).
 
Esta planta fue desconocida en la Antigüedad, siendo Santa Hildegarda quien la cita por Primera vez, usándola después la famosa Escuela de Salino.
 
El naturalista italiano Mattioli, en el siglo XVI, la describió y dibujó. Más tarde, los médicos la recetaron (más o menos juiciosamente), mientras se discutían de forma ardorosa sus virtudes y peligros.
 
Tiene la raíz amarilla al exterior y blanca por dentro, pequeña, fibrosa, de olor fuerte, penetrando sesgadamente en la tierra. Tallo sin ramificaciones. En su base se forma una roseta de hojas esparcidas, fuertes y un tanto ásperas, grandes, entre ovaladas y lanceoladas. No suele tener más que una cabezuela terminal muy hermosa. El botón central y las língulas de las cabezuelas son muy amarillas. El involucro que rodea a las cabezuelas lo integran dos hileras de brácteas puntiagudas y en forma de lanza.
 
El árnica florece desde junio. Flores amarillas. Los frutos están coronados por un vilano rubio y son muy pequeños.
 
Virtudes:
 
El árnica se utiliza principalmente como tópico (aplicación local) en los golpes, contusiones, heridas, caídas, etc. Obra eficazmente sobre los derrames y sufusiones sanguíneas producidas por un agente vulnerable. Por esta razón ha llegado a ser un remedio popular en su forma de "tintura de árnica" (cabezuelas de árnica y alcohol en maceración varios días).

SALUD, CUERPO Y MENTE VAN UNIDOS. IMPORTANCIA DE LA DIETA Y EL EJERCICIO


Cada vez somos mas los que sabemos que nuestra salud depende en gran parte de nuestro estado mental y nuestra personalidad tienen una influencia sobre nuestra salud física.

Esta es una teoría que se extiende hasta en los círculos ortodoxos ganando adeptos día a día.
 
Por ejemplo, existe lo que se denomina la «personalidad de cáncer». Tales personas dan más de lo que cogen; tienden a ocultar sus emociones y reprimen sus deseos sólo para complacer a los demás. La «personalidad de migraña» está impulsada por la culpa. Estas personas son perfeccionistas, ambiciosas, trabajadoras y muy limpias y ordenadas. La «personalidad del eczema» es hipersensible y, al igual que el tipo cáncer, suele reprimir sus emociones. La «personalidad de ataque cardíaco», por otra parte, es agresiva, impaciente, competitiva y ambiciosa.

El gran psicólogo Carl Jung escribió sobre el «simbolismo de la enfermedad». Según él, la forma que adopta una enfermedad puede ser un reflejo del estado mental. Jung cita ejemplos de náusea sin causa aparente, en la que el paciente está diciendo de forma inconsciente: «esta situación me enferma». Otro paciente con dolores inexplicables en las piernas dice: «no puedo aguantar más».
 
En un sentido más amplio, debemos considerar los efectos de las cuestiones mundiales como el daño al medio ambiente causado por la contaminación del aire, del suelo y del agua; las selvas tropicales que disminuyen rápidamente; las guerras, el hambre y el peligro nuclear...
 
Todas estas cuestiones pueden ser la fuente de una gran confusión emocional para muchas personas. Las presiones de ser pobre, inválido, parado o cualquier otra cosa, pueden provocar sentimientos de frustración, cólera, resentimiento y depresión.
 
Dichos sentimientos provocan casi inevitablemente la enfermedad física.
 
Casi todos nosotros podemos recordar una época en nuestras vidas en que hemos sufrido un estrés emocional y hemos enfermado a causa de ello. Quizá se tratase sólo de un resfriado, o quizá de algo más serio. Muchas personas son más propensas a los accidentes en estas épocas.
 
Antes de seguir adelante, hay que definir lo que queremos decir con estrés. La mayoría de las personas creen que el estrés son las presiones y los problemas externos que les afectan. Los problemas como los plazos, el ruido, las discusiones domésticas, las exigencias excesivas de otras personas sobre nuestro tiempo, etc.

EJERCICIOS RESPIRATORIOS PARA LA AUTOCURACION


Un modo de definir el aspecto espiritual del «yo» es diciendo que es nuestra razón de vivir. Sin este objetivo nos convertimos en personas depresivas o apáticas; la vida parece entonces pálida y carente de significado. Incluso si no seguimos una senda espiritual consciente, en función de una fe religiosa, podemos encontrar de otro modo un objetivo en nuestras vidas. Podría tratarse de un tipo de arte o simplemente el amor a la naturaleza. O quizá más activamente, trabajar hacia la realización de un ideal humanitario.
 
MENTE-CUERPO-ESPÍRITU

Si tienes dificultades en cualquiera de las zonas clave de la vida, enumeradas a continuación, es probable que no disfrutes de una salud completa.
 
Todos estos aspectos están interrelacionados y, como tales, no se enumeran por orden de importancia, así como tampoco se trata de una lista completa.
 
1. Comer y beber: no comer suficiente, comer demasiado, una mala dieta en general sea cual sea la razón: elección, ignorancia, pobreza.

2. Respiración: aire contaminado, mala postura, tabaco.
 
3. Eliminación: los problemas pueden manifestarse como estreñimiento, retención de líquidos, piel congestionada, catarro.
 
4. Higiene personal.
 
5. Ecología y política: frustración, cólera y desesperación.
 
6. Movilidad: problemas experimentados por los ancianos o los minusválidos.
 
7. Control de la temperatura corporal: problemas de los ancianos y de los muy jóvenes.
 
8. Comunicación: problemas experimentados por los minusválidos, por aquellos que padecen una falta de confianza o un problema del habla.
 
9. Trabajo: desempleo, trabajo estresante, aburrimiento.
 
10. Relaciones: matrimonio, familia, amigos, colegas, soledad.
 
11. Sexualidad: problemas de aceptación experimentados por los homosexuales y las lesbianas; problemas psicológicos como resultado del incesto o la violación.
 
12. Dinero: pobreza, deudas, avaricia.
 
13. Sentimiento de desigualdad: al ser mujer, negro, divorciado, los padres sin pareja, descontento con el aspecto, minusvalía física/mental, etc.
 
14. Juego: falta de recreo/diversión en la vida.
 
15. Libertad: encierro (cárcel), vivir en un régimen opresivo.
 
16. Creatividad/espiritualidad: no tener salidas para la expresión artística, las creencias religiosas, los ideales humanitarios.
 

HABITOS POSTURALES CORRECTOS E INCORRECTOS

 
Unos hábitos posturales incorrectos pueden acabar ocasionando serias molestias, y repercuten negativamente en el aspecto exterior del individuo. El objetivo principal es mantener la columna vertebral recta y estirada, sin violentar sus curvas naturales en la cintura y el cuello.

La mayoría de las personas ni siquiera somos muy conscientes de las posturas que adoptamos al sentarnos, permanecer de pie o en otras circunstancias. Sin embargo, una postura correcta es fundamental para el buen funcionamiento del organismo, además de que da una apariencia de esbeltez y soltura que, desgraciadamente, hoy día pocas personas poseen, ya que los hábitos posturales incorrectos en la actualidad acostumbran a ser la norma en vez de la excepción.

Al permanecer de pie, es frecuente adoptar posturas aparentemente relajadas, pero que sin embargo no equilibran por igual el peso del cuerpo sobre las dos piernas y tuercen la columna vertebral (izquierda). Es importante mantener la columna recta y erguida, aunque sin rigidez, con el peso del cuerpo homogéneamente repartido (derecha).

Lo más importante es mantener en todo momento una adecuada alineación de la espalda, tanto si se está de pie como sentado o tendido. También hay que tener en cuenta que una actitud estática, sea de pie o sentado, no debería mantenerse durante largo tiempo (una media hora para la posición de pie y tres cuartos para la sentada). Después de dicho tiempo conviene realizar unos breves ejercicios compensatorios, como estirar los brazos y girar la cabeza a ambos lados.

La posición de pie

Lo más importante es mantenerse bien erguido, con la columna perfectamente recta, aunque sin intentar enderezar de forma rígida sus curvas naturales en la cintura y en el cuello. Para encontrar una posición erguida correcta, se pueden seguir las siguientes pautas:

- Mantener la cabeza erguida, imaginando que cuelga de una cuerda sujeta al centro del cráneo.
 
- Mantener la barbilla en ángulo recto con respecto a la garganta; ir moviendo la cabeza arriba y abajo hasta encontrar la posición correcta.