martes, 19 de septiembre de 2017

COMO PREPARAR TUS PROPIOS CONOS DE INCIENSO EN CASA


Hay inciensos hechos artesanalmente según antiguas tradiciones, ya que las hierbas se han quemado desde siempre tanto en ritos religiosos, como en procesos de purificación, para protección, para limpiar el aire, para repeler las plagas o simplemente para disfrutar de un olor agradable cuando era necesario disimular malos olores.

El incienso tiene una larga tradición de uso en el lejano oriente; Algunos incluso dicen que la fabricación y la quema de mezclas de incienso es más de una forma de arte que un propósito utilitario. Hoy vamos a aprender cómo hacer el incienso en conos para tu uso personal. De esta manera sabrás exactamente lo que estás quemando porque indudablemente al igual que puedes comprar inciensos de una calidad inmejorable también existen las falsificaciones y hay inciensos muy baratos en los que en su elaboración han empleado, podríamos decir, que cualquier cosa que se pueda quemar a la que han añadido una esencia sintética. He llegado a oír en un caso que empleaban leche condensada en vez de resinas para hacer la pasta...

El incienso en cono fue inventado en Japón en el siglo XIX. Es fácil de hacer y quema relativamente rápido. A pesar de que para hacer nuestro incienso estaremos utilizando productos puros y no serán tóxicos, siempre es mejor quemar incienso en un área bien ventilada.

Puedes comprar hierbas en polvo en tu herbolario o en tiendas especializadas, las resinas puedes comprarlas en tiendas esotéricas, en laboratorios químicos, en droguerías...  yo personalmente las encargo en mi farmacia.

Hay muchísimas recetas de incienso. Elegí la siguiente como ejemplo para preparar nuestro incienso casero. Vamos a combinar lo siguiente:
 

- 3/4 de una cucharadita de makko. Posiblemente no conozcas este polvo. Se trata de la corteza del machilus thunbergii y es "el combustible del incienso", la base de la mezcla que se utiliza para hacer el incienso en varillas y en conos.

- 1 cucharadita de hierba de limón

1/2 cucharadita de incienso natural molido.

1/2 cucharadita de polvo de sándalo

1/4 cucharadita de benzoína. La benzoína es una goma que se utiliza frecuentemente como conservante en cosméticos y jabones. Tiene un olor suave, parecido a vainilla.

Todos estos polvos los vamos a combinar en un tazón pequeño.

A continuación agregaremos pequeñas cantidades de agua a la mezcla hasta que los polvos se puedan formar en una pasta maleable. Yo hago esto usando un cuentagotas de modo que pueda agregar el agua muy lentamente para evitar de agregar demasiado.

Añades un poco de agua, y vas removiendo, añadiendo un poco más hasta que la mezcla toma la consistencia de una masa de pastosa.

Una vez hecha la pasta, podemos moldearla en conos. Para ello, utiliza el pulgar como base mientras utilizas el pulgar y el índice de la otra mano para formar el cono. No los hagas demasiado grandes o tendrás dificultades para conseguir encenderlos.

Coloca cada uno de estos conos en un trozo de papel encerado u otra superficie dura y déjalos secar durante 24 horas.

Después de 24 horas, coloca estos conos de lado para permitir que se aireen por la parte inferior del cono. Dependiendo de la temperatura pueden tardar entre 24 y 36 horas en secarse completamente. Una vez que se han secado completamente, pueden almacenarse en un recipiente hermético hasta que los vayas a utilizar.

Para usar estos inciensos toma un cono y colócalo sobre una superficie que no se pueda quemar, como puede ser de barro, metal, piedra o cristal resistente al fuego. Utiliza un fósforo o un encendedor, y enciende la extremidad del cono, deja que se queme por un momento, y luego sopla hacia fuera. El cono continuará ardiendo, emitiendo un olor agradable, hasta que se queme todo el incienso. Recuerda quemarlos en un área bien ventilada. El incienso es una gran manera de traer una variedad de aromas agradables a su hogar.

Recuerda que el incienso que puedes comprar ya listo para quemar (excepto el de incienso suelto o en polvo) está formado por cuatro ingredientes fundamentales: una base que se puede quemar, una sustancia aromática, un elemento de unión y un líquido para reunir todo.

Lo hermoso de hacer incienso en casa es que puedes escoger los ingredientes para los diferentes propósitos en que vayas a utilizarlo.

Esta mezcla de incienso que hemos utilizado hoy es ideal para ser disfrutado durante las próximas semanas que conducen al Solsticio de Invierno. Si quieres puedes cambiar la hierba limón por agujas de pino, y en las próximas navidades este incienso, al quemarlo tendrá el mismo olor y frescura que tu árbol de navidad.


 

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