Tanto en los rituales mágicos como en la elaboración de hechizos los aceites esenciales y perfumes se utilizan para estimular nuestra conciencia a través del olfato y añadir energías extra al proceso mágico que estamos constituyendo.
Las tinturas son líquidos perfumados tan efectivos como los aceites, perfumes y aguas que se preparan mojando vegetales secos en alcohol para que este capte su aroma de manera rápida y efectiva.
Las tinturas son líquidos perfumados tan efectivos como los aceites, perfumes y aguas que se preparan mojando vegetales secos en alcohol para que este capte su aroma de manera rápida y efectiva.
Sin embargo, existe un problema. El alcohol utilizado en la fabricación de las tintas mágicas es alcohol etílico (también se denomina etanol). Asimismo existe una variedad denominada isopropilo, o alcohol para friegas, resultante de la destilación de productos derivados del petróleo. Ahora bien, tiene un olor tan penetrante que no resulta adecuado para captar fragancias, por lo que le recomiendo que no lo utilice. El alcohol etílico es un producto totalmente natural resultante de la destilación de cereales, azúcar o uvas.
Lamentablemente, el alcohol etílico es, a veces, difícil de encontrar y suele ser caro. En Estados Unidos puede a veces conseguirse un alcohol de 192 grados denominado “Everclear”, pero también es caro. (Cuando se habla de un alcohol de 192 grados quiere decirse que la proporción de alcohol es de un 96%). Busca alcohol etílico en los supermercados y en las farmacias. Cuando lo encuentres, estarás en condiciones de fabricar tinturas mágicas.
El proceso es muy sencillo. Para empezar reúne unas buenas reservas de materia vegetal seca. Las hierbas frescas no sirven a causa de su contenido en agua. Algunas plantas no son solubles en alcohol, es decir, su aroma no pasa al etílico, por lo que no sirven para producir tinturas intensamente perfumadas.