Si consideramos al Sistema de Chakras en términos de nuestro propio avance, podemos ver que cualquier bloqueo en el sistema anunciará cuándo estamos trabajando en nuestro propio crecimiento personal o en desarrollar potencial curativo. Por ejemplo, los sanadores necesitan un chakra del corazón donde la energía del amor incondicional sea capaz de fluir libremente.
Si han experimentado un trauma emocional que ha creado un bloqueo en el plexo solar, impidiendo así el flujo hacia el chakra del corazón, será necesario curar el bloqueo.
Cuando se localiza un bloqueo de energía, ello puede tener una variedad de efectos. Un bloqueo entre chakras puede impedir el libre flujo de energía en los canales sutiles que, como consecuencia, puede inhibir el desarrollo de la personalidad. Por ejemplo, un bloqueo entre los chakras de la base y sacro puede hacer más lenta la madurez sexual y la expresión plena de lo físico.
Una vez que comprendemos este aspecto del Sistema de los Chakras, podemos comenzar a trabajar sobre nuestros propios bloqueos de energía y también tomar medidas para impedirlos.
El siguiente ejercicio, que puede practicarse diariamente, ayuda a despejar los chakras y a equilibrarlos.
Equilibrar su propio Sistema de Chakras
- Primero visualice una columna de luz pura y blanca encima de su cabeza.
- Cuando aspire, haga descender esta luz hasta que «revolotee» encima del chakra de su coronilla.











